Operación "El Pulpo" : "fim da linha" ("estamos onde tudo acaba") para José Ramón Gómez Besteiro

Pedro Sánchez estaba desaparecido este sábado. El echaron en falta en el cierre del congreso de UGT, al que no acudió alegando problemas personales de última hora. Tal vez no quería tener enfrente un micrófono poco amable que le preguntase cómo se le ocurrió avalar a Gómez Besteiro apenas unas horas antes de que la Justicia reclamase nuevamente su paso por un Juzgado para ser investigado...
Sánchez se echó al monte este fin de semana, como Iglesias (Podemos) lo hizo días atrás para que no le preguntasen por la oleada de dimitidos en su partido de corte dictatorial con apariencia democrática...
En "El Mundo" le han cantado este atardecer de sábado
las verdades del barquero a José Ramón Gómez Besteiro
El caso es que este sábado se iba a cerrar con la renuncia pública de Gómez Besteiro como candidato a la Xunta de Galicia, apenas unas horas después de haberse promocionado, rodeado de socialistas de buena voluntad que la ayudaron a hacerse una foto, en un montículo, con los edificios de la Xunta (Santiago) detrás. La foto del monte de San Caetano era todo un poema : asalto a la Xunta, tituló fervoroso un entusiasta, aquel pie de foto que le tocaba escribir bajo aquella imagen de 48 horas atrás... Una foto publicitaria, que seguía a otra en Vigo, delante del hospital Álvaro Cunqueiro, sin duda su caballo de batalla que pretendía utilizar con especial denuedo en su campaña cara a lograr la presidencia de la Xunta... Fotos para comenzar el recorrido preelectoral, truncadas por la foto de la realidad : la de un Juzgado de fondo, del que no escapará porque así lo ha decidido la jueza Pilar de Lara. Otra cosa es si tras ser investigado, ha de sentarse o no en un banquillo. Pero de entrada, esta nueva oleada de investigaciones a su pasado como cargo público, no se las quita nadie. De modo que acorralado, o cercado por los casos de presunta corrupción, Gómez Besteiro ha decidido dimitir de su opción como candidato del PSOE a la presidencia de la Xunta. Eso sí, la otra silla, la de máximo mandamás del PSOE gallego, no la suelta. Al menos de momento...

Como dirían los hermanos portugueses, "fim da linha" (estamos onde tudo acaba)
para José Ramón Gómez Besteiro; ha terminado su carrera de pacotilla hacia San Caetano, apenas 48 horas después de haberla iniciado, anunciando que ya tenía gente escribiéndole el programa electoral. Cercado por su investigación (imputación) en dos casos distintos que le atribuyen prácticas presuntamente corruptas durante sus etapas como hombre público, el secretario xeral del PSdeG renuncia a ser candidato de los socialistas a la presidencia de la Xunta, aunque se mantiene por el momento en el puesto de mandamás de su partido.

"Que quede claro. Yo nunca escapo de mi responsabilidad. Lo hice en julio (cuando se le imputó en el caso Garañón). Estoy muy orgulloso de haber presididio la Diputación y de mi gestión durante mis 8 años. No voy a presentar mi candidatura por mi partido a la Xunta por responsabilidad y por una cuestión que debe ser imprescindible para cualquier político: la coherencia", dijo Besteiro en una alocución  de apenas cinco minutos ante los los periodistas. "Se frena mi candidatura para la presidencia pero no el cambio en Galicia. No quiero que mi caso se use como excusa para impedir cualquier cambio en España o en Galicia", dijo.
Besteiro se largaría el farolillo de que el pacto que tiene el PSOE en Madrid con Ciudadanos para intentar formar Gobierno no ha tenido nada que ver en una decisión que asegura que es independiente.
La marcha de Besteiro se precipitó el viernes por la tarde, cuando se supo ya que la juez Pilar de Lara le imputaba seis delitos (cohecho, prevaricación, tráfico de influencias, fraude a las Administraciones públicas, fraude de subvenciones y delito continuado malversación de caudales públicos) en el marco de la investigación de la operación "El Pulpo", por lo que el socialisdta deberá declarar el 11 de mayo.
Como se recordará, anteriormente, la misma jueza señaló como investigado a Gómez Besteiro en julio en el curso de la operación "Garañón", por un presunto trato de favor en una recalificación urbanística. Se trata de la misma causa que ya quitó de en medio políticamente a Orozco, hasta entonces alcalde de Lugo.