La teoría del patadón

Está últimamente de moda andar a patadas -dialécticas- con el aún presidente del Gobierno, Mariano Rajoy
Bueno, para ser exactos : ya le dio un puñetazo un jovenzuelo en las propias calles de Pontevedra y, casi de seguido, el conglomerado del Bloque, Marea y afines le impuso desde el Concello la delirante etiqueta de "non grato". Para ese conglomerado -en donde parecen alinearse radicales y fundamentalistas- que no quiere entender... que no es entre políticos donde se reparten las etiquetas de buenos y malos, de válidos o no válidos, sino en las llamadas al pueblo para que hable en las urnas, lo correcto es que todos pensemos que Rajoy es un inútil de tomo y lomo, un vago empedernido y un impresentable al que hay que echar poco menos que a patadas de allá donde se encuentre.
Sucede, sin embargo, que cuando esos integrantes de la airada descalificación que se observa tienen que ir con sus familias a pasear a las playas de la orilla norte de la Ría de Arousa, no van dando la vuelta por Padrón y Cesures. Van a Catoira y cruzan un puente, que les ahorra tiempo y dinero y les pone a pie de la autovía del Barbanza, con lo que llegan a las playas en un periquete, casi tardan menos que en ir de Pontevedra a A Lanzada, por ejemplo.
Igualmente, cuando estos, tan proclives al patadón, tienen que ir a Lalín desde Pontevedra, toman un magnífico atajo que -subiendo por la carretera Pontevedra/Ourense- se inicia en Folgoso y acaba en Cachafeiro. El "atajo" -que es una carretera en regla- ahorra no poco tiempo y dinero y evita que los de Lalín para ir a Pontevedra no tengan ir por el quinto pino dando la vuelta, como estuvieron condenados toda la Vida...
El puente de Catoira y el vial Folgoso-Cachafeiro son dos grandes ejemplos de la gestión de Rajoy al frente de la Deputación de Pontevedra, dos obras absolutamente vigentes, que llevan 30 años contribuyendo al desarrollo y mejor estructuración de la provincia pontevedresa -y de la coruñesa-.
Cabe suponer, en buena lógica, que... cuando a bordo de su vehículo -por el puente de Catoira- pase uno de esos partidarios del patadón a Rajoy, dirá a sus compañeros de viaje : ¡menuda mierda de puente hizo aquí el inútil ese de Rajoy!. ¡Qué menos...! - JUAN de la OLIVA